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España con la fiscalidad más alta


España cuenta con uno de los Impuestos sobre Transmisiones Patrimoniales más altos del mundo, con un porcentaje del 7% y que en determinados lugares alcanza el 10% sobre el valor de la propiedad. 

España impone una de los impuestos más elevados del mundo a la adquisición de viviendas en un intento de cubrir su déficit fiscal, según un estudio realizado por UHY, red internacional de auditoría y consultoría. 
El coste medio en impuestos y otras tasas obligatorios a la hora de la compra de una propiedad valorada en 2.700.000€ (3.5M USD) está en España en el 7%, mientras que la media en los 25 países analizados en este estudio está en 3.4%. 

Curiosamente, para una casa valorada en 115.000€ (150.000 USD) el porcentaje es el mismo mientras que en el resto de países se produce un descenso notable. 

Este porcentaje varía dependiendo de la región donde se adquiera la vivienda. En regiones conocidas por su atractivo turístico como Andalucía, Baleares, Cantabria y Asturias donde además hay un turismo de alto poder adquisitivo los porcentajes sobre la compra de una propiedad suben al 8% – 10% en propiedades de más de 400.000€. 

Bernard Fay, co-presidente y socio director de UHY Fay & Co comenta: “Desde 2010, los gobiernos regionales en España han hecho un mayor uso de su criterio para establecer el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, con el resultado de que éstos han subido, especialmente en zonas con un turismo de alto poder adquisitivo donde confluyen compradores internacionales”. 

“Esta carga fiscal en la adquisición de viviendas unido a otros impuestos como el impuesto sobre sucesiones, el de patrimonio hacen de España un destino poco competitivo y por tanto atractivo a la hora de atraer inversores extranjeros a nuestro ya muy deprimido mercado inmobiliario, tan necesitado de nueva inversión extranjera. El gobierno español y los autonómicos deben reflexionar acerca de la necesidad de mejorar la competitividad de España 

y sus diferentes comunidades autónomas en esta materia”. Fay piensa que “Fijar impuestos elevados a la adquisición de inmuebles es siempre una opción fiscal fácil, pero, en un escenario de crisis prolongada, puede ser una opción un tanto miope.” 

Además de España, el estudio de UHY también revela cómo otras economías europeas también gravan considerablemente las transacciones inmobiliarias. De este modo países como Francia, Italia, Austria, República Checa y Alemania imponen una tasa media del 4,5%. 

En el caso de Irlanda, pese a que se ha decantado por un régimen fiscal más atractivo y unas cargas impositivas planas a raíz de la crisis financiera, aún impone unas tasas a la adquisición de propiedades de más de 1.000.000 € del 1.6%. 

En Norteamérica, en cambio, los impuestos a la adquisición de propiedades son mucho más bajos, ubicándose por lo general por debajo de 1% en los EE.UU. y no superiores al 1,9% para las casas más caras en Canadá. 

Ladislav Hornan, Presidente de UHY, agrega: “Al imponer altos impuestos y costes a la compra de propiedades, los gobiernos podrían estar desalentando incluso a las personas a cambiar de empleos, especialmente a aquellos con familias a cargo que esperan ser propietarios.” 

“Esto implica que las empresas tienen que ofrecer aumentos salariales significativos para atraer a trabajadores con talento a determinadas ciudades, mientras que los trabajadores optan por realizar trabajos que están por debajo de sus habilidades y experiencia en lugar de trasladarse.” 

Los especialistas en fiscalidad de UHY han realizado un estudio comparativo sobre los impuestos y costes de registro que se imponen al comprar una propiedad en un total de 25 países, incluyendo los países miembro del G7 y las principales economías emergentes. UHY ha calculado el total de impuestos y costes añadidos obligatorios a pagar a los gobiernos locales, municipales y estatales en propiedades de un valor de 115.000€ (150,000 USD) y 2.700.000€ (3.5M USD).

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