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Inversión Directa Extranjera (IDE)


España se ha quedado por detrás de otras economías globales en su habilidad para atraer inversiones extranjeras directas (Foreign Direct Investment – FDI), según UHY, red internacional de auditoría y consultoría.

 

Durante los cinco años siguientes al comienzo de la crisis, España atrajo  el equivalente al 13.5% de su PIB (133.587 millones de euros en total). Irlanda, Croacia y la República Checa han captado más inversiones, en proporción a su tamao, que España.

 

El estudio de UHY ha realizado un análisis de la entrada de inversiones directas extranjeras en 33 de las mayores economías del mundo, midiéndolas según el porcentaje del PIB que representan en cada país.

 

Como media, estos países han atraído un porcentaje del 17% de su PIB de inversiones extranjeras directas en los cinco años siguientes a la crisis del crédito.

 

Atraer inversión extranjera directa es fundamental para estimular la economía de un país ya que favorece la creación de puestos de trabajo y de recaudación de impuestos en el corto plazo y, en el largo plazo, mejorar la productividad favoreciendo las inversiones de capital y haciendo a las empresas nacionales más competitivas.

 

UHY explica que la dura crisis económica que ha atravesado España es una razón clave para explicar los bajos niveles de atracción de inversión extranjera directa. No obstante, las medidas de austeridad impuestas por el gobierno para superar la crisis, así como los incentivos fiscales, y de otro tipo, puestos en marcha para impulsar la inversión, deberían ayudar a mejorar el atractivo de España. De hecho el informe sobre Inversiones Globales elaborado por UNCTAD en 2012 situaba a España entre los 10 países más prometedores para captar inversiones extranjeras directas en el período 2012-2014.

 

UHY señala que Italia, con una situación política mucho menos estable que la de España en los últimos cinco años,  atrajo muy poca inversión extranjera directa, sólo un 3.1% de su PIB.

 

Llorenç Cortadella, socio de la oficina de Barcelona de UHY Fay & Co comenta:  “España ha sufrido muchísimo durante la recesión y aún estamos sintiendo los efectos de la misma. El “casi” colapso de varias entidades financieras y la bajada dramática del consumo crearon una situación hostil e impredecible para los inversores”.

 

“A pesar de ello, hemos tomado las medidas necesarias para garantizar la competitividad de España y su atractivo para inversores. Nos beneficiamos de contar con un régimen fiscal sobre sociedades menos complicado que el de muchos países vecinos de Europa, también imponemos menor carga fiscal y costes laborales sobre las empresas. La nueva reforma laboral que hace que la contratación de personal sea menos arriesgada para el empresario también ayudará”.

 

 “En los próximos años, el nivel de inversión directa extranjera va a aumentar a medida que vayan haciendo efecto las medidas adoptadas. Esto incluye deducciones fiscales para atraer inversiones y medidas que faciliten la aprobación de visados y permisos de residencia en España para aquellos que hagan inversiones importantes. Fay insiste en la necesidad de acompañar a estas medidas con un régimen fiscal atractivo para estos residentes-inversores de alto poder adquisitivo. Y para ello propone una ampliación del ámbito objetivo del régimen fiscal de impatriados.”

 

“Los esfuerzos y duras medidas impuestas por el gobierno han sido reconocidas a nivel mundial y deberán dar sus frutos. Lo más importante es que la certidumbre ha vuelto al país.”

 

UHY explica que algunos países, como Irlanda y Singapur, han tenido mucho éxito en establecer sistemas fiscales y regulatorios atractivos para atraer a grandes empresas a establecerse en sus países. Así, Yahoo, Google, Apple, Paypal y Linkedin tienen sedes europeas en Irlanda y sedes asiáticas en Singapur.

 

Bélgica, que ocupa el primer puesto en el estudio, ha captado inversión directa extranjera por un valor neto del 91.4% de su PIB en los pasados cinco años, un total de 324.901 millones de euros. En términos absolutos de captación de inversión extranjera directa está sólo por detrás de EEUU (que recibió 765.818 millones) y China (413.687 millones).

 

Bélgica ha sido un país particularmente innovador en el uso de la legislación fiscal enfocada a atraer capital extranjero. Recientemente ha retirado el llamado “centro de coordinación”, un programa de préstamos entre empresas (inter-company) que ayudaba a las empresas a gestionar su responsabilidad fiscal mundial.  Ahora, espera diferenciarse del resto de países facilitando incentivos fiscales a las empresas que se financien a través de fondos propios en lugar de créditos. Además, Bélgica ofrece importantes beneficios fiscales a las empresas que invierten en I+D o realizan inversiones de capital e incentivos fiscales a la contratación de personal. El atractivo de Bélgica para que las empresas internacionales establezcan sus sedes se refuerza por estar en el lugar donde se toman las decisiones políticas europeas y la importancia de su localización desde el punto de vista logístico.

 

En los últimos 5 años, EEUU y China han captado la mayor cantidad de inversión extranjera directa en términos absolutos, aunque estas inversiones representan un porcentaje inferior a su PIB.

 

Ladislav Hornan, presidente de UHY, comenta: “pequeñas economías como Singapur o Irlanda pueden situarse en los primeros puestos ofreciendo importantes beneficios fiscales a las empresas que se instalen en sus países.”

 

“Pero esos incentivos fiscales solo funcionan porque también cuentan con una base de trabajadores cualificados, unas buenas infraestructuras y el sofisticado ecosistema de proveedores que requieren las multinacionales.”

 

 “Aunque los costes laborales, el mercado inmobiliario y los costes energéticos son más bajos en los países emergentes que en las economías desarrolladas los datos que presenta este estudio demuestran que las economías desarrolladas que ofrecen los incentivos fiscales adecuados son capaces de atraer mayor inversión extranjera directa.”

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